Menfis y Saqqara

Menfis y Saqqara: La Primera Capital del Antiguo Egipto

Menfis fue la primera capital del Egipto unificado, fundada hacia el año 3100 antes de nuestra era en el vértice del delta del Nilo, y durante milenios una de las mayores ciudades del mundo antiguo. Hoy queda poco en pie, pero un museo al aire libre conserva tesoros como el colosal coloso caído de Ramsés II y la gran esfinge de alabastro. Se visita siempre junto a su necrópolis, Saqqara, en una excursión desde El Cairo.

Pregunta por Menfis y Saqqara

Cabeza colosal de la estatua yacente de Ramsés II en piedra caliza iluminada con luz cálida en el museo de Menfis, Egipto

Qué fue Menfis

Menfis fue la primera capital del Egipto unido y una de las ciudades más importantes que ha existido jamás. Según la tradición, la fundó el legendario rey Menés hacia el año 3100 antes de nuestra era, justo en el punto donde el Alto y el Bajo Egipto se encuentran, en el vértice del delta del Nilo. Su posición estratégica la convirtió en el centro político, religioso y económico del país durante todo el Imperio Antiguo, la época de las grandes pirámides.

Fue además la ciudad del dios Ptah, el creador, y un foco cultural de primer orden durante miles de años. Pocas ciudades del mundo antiguo pueden presumir de una historia tan larga y tan influyente. Conocer Menfis es entender de donde salió el poder que levantó las pirámides de Giza y toda la civilización faraónica.

Qué queda hoy: el museo al aire libre

La pirámide escalonada de Zoser en Saqqara sobre la arena abierta, con sus seis gradas de piedra

Quien visita Menfis debe ir con las ideas claras: de la inmensa ciudad antigua apenas queda nada en pie. Estaba construida en gran parte con adobe, que el tiempo deshizo, y muchas de sus piedras se reutilizaron después para levantar El Cairo. Lo que se conserva es un evocador museo al aire libre, en la aldea de Mit Rahina, que reúne algunas piezas magníficas rescatadas del lugar.

La estrella es el colosal coloso caído de Ramsés II, una estatua de caliza de unos diez metros, tan bella como imponente, que hoy se exhibe tumbada en un edificio que permite admirarla desde arriba. Junto a ella destaca la gran esfinge de alabastro, tallada en una sola pieza de calcita de más de ochenta toneladas, una de las más hermosas de Egipto. Hay también estatuas, sarcófagos y las mesas donde se embalsamaba a los sagrados toros Apis. Es una visita breve pero memorable.

Quiero visitarlo con guía

Menfis y Saqqara, un binomio inseparable

Menfis y Saqqara son las dos caras de una misma historia: si Menfis era la ciudad de los vivos, Saqqara era su gran ciudad de los muertos, la necrópolis donde se enterraba a los faraones y nobles de la capital. Por eso se visitan siempre juntas. En Saqqara se alza la Pirámide Escalonada de Zoser, la primera pirámide de la historia, rodeada de tumbas con relieves extraordinarios.

La excursión clásica suele añadir además las pirámides de Dahshur, con la Acodada y la Roja, de modo que en una sola jornada se recorre toda la evolución de las pirámides, desde la escalonada hasta la lisa perfecta, en el mismo entorno donde nació el Egipto faraónico. Es uno de los planes más completos y satisfactorios para los amantes de la historia, y mucho más tranquilo que Giza.

Cómo visitar Menfis y Saqqara

Tanto Menfis como Saqqara están a las afueras de El Cairo, muy cerca una de otra, y se visitan cómodamente en una excursión de medio día o de un día, a menudo combinada con Dahshur. Lo habitual es empezar por Saqqara, seguir en Menfis y, si se desea, terminar en Dahshur, recorriendo así en orden la historia de las pirámides. Es un plan ideal para quien quiere ir más allá de Giza y entender los orígenes.

Conviene ir con guía para sacar partido a la visita, sobre todo en Menfis, donde sin explicación las piezas pierden gran parte de su sentido. Nosotros incluimos Menfis, Saqqara y Dahshur a medida en nuestras excursiones desde El Cairo y en los paquetes a Egipto, con transporte privado y egiptólogo.

Quiero esta excursión histórica

La pirámide escalonada de Zoser en Saqqara sobre la arena abierta, con un camello blanco ensillado en primer plano

Por qué de una capital milenaria queda tan poco

Menfis fue capital de Egipto durante siglos y una de las ciudades mayores del mundo antiguo. Hoy es un jardín con unas cuantas piezas y un coloso tumbado bajo techo. La desproporción tiene tres causas, y ninguna es misteriosa.

La primera es el río. El Nilo ha ido desplazando su cauce hacia el este a lo largo de los milenios, y buena parte de la ciudad quedó bajo el aluvión. El nivel freático alto de la zona hace además que excavar en profundidad sea técnicamente difícil y caro.

La segunda es el material. Las viviendas, los palacios y hasta buena parte de los edificios administrativos egipcios se construían en adobe, no en piedra. La piedra se reservaba para lo que debía durar para siempre, es decir templos y tumbas. El adobe, expuesto al agua y al cultivo, desaparece.

La tercera es el reciclaje. Los templos de piedra de Menfis funcionaron durante siglos como cantera de bloques ya cortados para construir El Cairo medieval y sus alrededores. No es un expolio anecdótico: es la explicación principal de por que el suelo está vacío.

Las catacumbas de animales, lo que casi nadie visita

Debajo de Saqqara hay kilómetros de galerías que no se excavaron para personas sino para animales sagrados, y son uno de los conjuntos más extraordinarios y menos conocidos del país.

El más monumental es el destinado a los toros Apis, la manifestación viva de Ptah. Cada toro elegido vivía en el templo de Menfis con honores de rey, y al morir se momificaba y se enterraba en un sarcófago de granito de decenas de toneladas dentro de una galería excavada. Recorrer ese pasillo con las cámaras laterales abiertas y los sarcófagos alineados es una experiencia distinta a cualquier otra del viaje.

Hay además catacumbas para ibis, para halcones, para babuinos y para perros, con millones de ejemplares momificados acumulados sobre todo en época tardía y ptolemaica. No eran mascotas: eran ofrendas. El peregrino compraba un animal momificado y lo depositaba como plegaria al dios correspondiente, en una práctica de escala prácticamente industrial.

Los estudios por tomografía han mostrado que una parte de aquellos paquetes contenía solo plumas, huesos sueltos o barro. El negocio también tenía su lado picaresco.

Un yacimiento que sigue creciendo

Saqqara no es un sitio cerrado y estudiado. Es una necrópolis de varios kilómetros que estuvo en uso durante tres mil años, y las campañas recientes siguen sacando pozos sellados, talleres de momificación y grupos de sarcófagos que no estaban en ningún mapa.

Eso tiene una consecuencia práctica para el visitante: lo que está abierto cambia. Tumbas de nobles con relieves excepcionales, como las de la zona de Ti o de Mereruka, se abren y se cierran por conservación, y aparecen accesos nuevos que hace pocos años no existían. Preguntar al llegar que se puede entrar ese día es más útil qué llevar una lista cerrada.

Tiene también una consecuencia para lo que se lee. Las cifras de piezas halladas y las atribuciones se actualizan con frecuencia, y una guía impresa envejece rápido. Cuando algo dependa de un dato concreto, conviene contrastarlo en fuente oficial en lugar de darlo por bueno.

Como se organiza el día: Menfis ocupa poco tiempo y funciona bien como primera parada, Saqqara pide al menos media mañana, y Dahshur queda a un cuarto de hora en coche. Las tres juntas forman la mejor jornada arqueológica que se puede tener cerca de la capital, y reciben una fracción de la gente que hay en Giza. Tienes el detalle en las pirámides de Dahshur y en la pirámide escalonada de Saqqara, y las combinaciones ya montadas en excursiones en El Cairo.

Qué se ve realmente en Menfis

Conviene ajustar las expectativas antes de llegar, porque el contraste entre la importancia histórica del sitio y lo que hay hoy sobre el suelo desconcierta a mucha gente.

El recinto es básicamente un jardín con piezas dispersas y un pabellón. La pieza principal es un coloso caído de Ramsés II, tumbado boca arriba sobre una plataforma que permite verlo desde arriba, con el rostro y el detalle del cinturón en muy buen estado pese a faltarle las piernas.

Fuera, al aire libre, hay una esfinge de alabastro de tamaño considerable, restos de estatuaria, sarcófagos y una mesa de embalsamamiento de los toros Apis. Todo se recorre en menos de una hora.

Visto así, en frío, puede parecer poco. Pero es el suelo de la primera capital de un estado unificado, un lugar que funcionó como centro del país durante más tiempo del que separa a Roma de nosotros. La visita gana muchísimo si se hace después de Saqqara, cuando ya se ha visto la necrópolis que dependía de esta ciudad, y no antes.

Preguntas frecuentes sobre Menfis y Saqqara

¿Qué fue Menfis en el antiguo Egipto?
Menfis fue la primera capital del Egipto unido, fundada hacia el año 3100 antes de nuestra era en el vértice del delta del Nilo, donde se encuentran el Alto y el Bajo Egipto. Durante milenios fue el centro político y religioso del país y una de las mayores ciudades del mundo antiguo.
¿Qué se puede ver hoy en Menfis?
De la ciudad antigua queda poco en pie, pero hay un museo al aire libre en Mit Rahina con piezas magníficas: el colosal coloso caído de Ramsés II, de unos diez metros, la gran esfinge de alabastro de más de ochenta toneladas, estatuas, sarcófagos y las mesas de embalsamamiento de los toros Apis.
¿Por qué queda tan poco de Menfis?
Porque la ciudad estaba construida en gran parte con adobe, que el tiempo deshizo, y muchas de sus piedras se reutilizaron después para levantar El Cairo. Por eso hoy se conserva sobre todo un museo al aire libre con las piezas rescatadas, más que la ciudad en sí.
¿Por qué se visitan juntas Menfis y Saqqara?
Porque son las dos caras de una misma historia: Menfis era la ciudad de los vivos y Saqqara su necrópolis, la ciudad de los muertos donde se enterraba a faraones y nobles. En Saqqara esta la Pirámide Escalonada de Zoser, la primera de la historia, así que se recorren en la misma excursión.
¿Se puede combinar con Dahshur?
Sí, es lo habitual. La excursión clásica une Saqqara, Menfis y Dahshur, de modo que en una sola jornada se recorre toda la evolución de las pirámides, desde la escalonada hasta la Acodada y la Roja, en el entorno donde nació el Egipto faraónico. Es mucho más tranquilo que Giza.
¿Cómo se visita Menfis y Saqqara?
Ambas están a las afueras de El Cairo, muy cerca una de otra, y se visitan en medio día o un día, a menudo con Dahshur. Conviene ir con guía, sobre todo en Menfis. Nosotros lo organizamos a medida con transporte privado y egiptólogo, dentro de las excursiones desde El Cairo y los paquetes a Egipto.
¿Qué es la necrópolis de Saqqara?

Saqqara es el gran cementerio de la antigua Menfis, al borde del desierto y a unos 30 km al sur de El Cairo. Allí se levanta la pirámide escalonada de Zoser, el primer gran monumento de piedra de Egipto, junto con mastabas decoradas, pirámides de reyes posteriores y galerías subterráneas como el Serapeum. Se visita en la misma mañana que Menfis y, si hay tiempo, Dahshur.

¿Se escribe Saqqara o Sakkara?

Las dos formas son correctas: son transcripciones distintas del mismo nombre árabe, y también verás Sakara o Saqara. En los mapas y en las entradas oficiales suele aparecer Saqqara, que es la forma que usamos en nuestras guías; en muchas agencias y libros en español se escribe Sakkara.

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