El mes de la reapertura

Viajar a Egipto en septiembre: clima, cruceros y mar Rojo

Viajar a Egipto en septiembre es una buena decisión. Es el primer mes en el que el calor afloja en El Cairo, sobre todo en la segunda quincena, mientras Luxor y Asuán siguen calientes por la tarde y obligan a madrugar. El mar Rojo tiene el agua casi tan cálida como en agosto, en los oasis arranca la cosecha de dátiles y los barcos que pararon en verano vuelven a navegar por el Nilo semana a semana. Como España acaba de volver de vacaciones, hay muchos menos grupos españoles en los templos. Es un mes de demanda baja y sitios medio vacíos, ideal para quien prefiere tranquilidad a temperaturas perfectas.

Pide tu propuesta para septiembre

El río Nilo a su paso por Asuán, Egipto

Qué cambia en septiembre respecto al verano

Septiembre en Egipto no es otoño. Nadie que llegue el día 1 va a notar un cambio de estación. Lo que sí ocurre es que el calor pierde fuerza en El Cairo, en Alejandría y en el Delta, y que las noches empiezan a ser respirables sin aire acondicionado. En la primera semana todavía se parece a agosto; a partir de la tercera, las tardes en Giza dejan de ser un castigo y se puede pasear por Khan el Khalili al atardecer sin pensar en la sombra.

El Alto Egipto va con retraso. Luxor y Asuán siguen con tardes muy calientes durante todo el mes, aunque las mañanas son claramente mejores que en julio. Si vienes de leer nuestra guía sobre viajar a Egipto en agosto, la diferencia es de grado, no de naturaleza: el día se sigue organizando alrededor del sol, pero con más margen por la mañana y con un atardecer que llega antes y refresca más rápido.

Lo que de verdad hace único a septiembre es lo que pasa fuera del termómetro. Los barcos del Nilo vuelven a operar, los hoteles del mar Rojo cambian de público, los oasis entran en cosecha y los grupos de turismo español desaparecen de golpe porque el país entero acaba de volver al trabajo. Es un mes de transición, y las transiciones son las que menos gente aprovecha.

El tiempo en septiembre, región por región

El Cairo y Giza

Mañanas templadas, mediodías calurosos y tardes que a mitad de mes ya se disfrutan. La humedad baja respecto a agosto y el cielo suele estar limpio, con alguna calima. Las pirámides se visitan bien a primera hora y también a última, cuando la luz cae de lado y el calor ha bajado. Las noches piden manga corta, no chaqueta.

La pirámide de Kefrén con el casquete de caliza pulida en su cima, junto a las rugosas hiladas de piedra de otra pirámide en primer plano, bajo un cielo azul.

Luxor y Asuán

Aquí septiembre sigue siendo verano. Las tardes rondan los cuarenta grados en los días más fuertes y el sol cae vertical sobre el Valle de los Reyes. La diferencia con julio es que amanece más tarde y anochece antes, así que la ventana buena de la mañana es más corta pero también más fresca. Asuán es un poco más seca que Luxor y se lleva mejor.

Mar Rojo

Es la región estrella del mes. El agua sigue casi en su máximo del año, que llega en agosto, cerca de la de una piscina climatizada, y se bucea sin traje grueso. En tierra hace calor de playa, con brisa por la tarde en Hurghada y algo más de viento en Dahab. Es el mejor mes para meterse en el agua muchas horas seguidas.

Desierto y oasis

El Desierto Blanco y Bahariya siguen calientes de día, pero las noches empiezan a ser agradables para dormir bajo las estrellas sin pasar calor. En Siwa empiezan a madurar los primeros dátiles; la gran cosecha llega en octubre.

Alejandría y el Delta

Alejandría es la ciudad más fresca de Egipto en septiembre. El Mediterráneo suaviza la tarde y la corniche se llena de familias cairotas que alargan el verano. Es una buena escapada de un día desde El Cairo si quieres un respiro.

Si quieres los rangos de cada mes en un solo sitio, tienes la referencia completa de la temperatura en Egipto mes a mes.

Vista aerea de un manantial circular de agua verde rodeado de palmeras en el oasis de Siwa

Los barcos vuelven al Nilo: por qué septiembre es el mes de la reapertura

Buena parte de la flota que navega entre Luxor y Asuán amarra durante el verano. Es cuando se pintan cascos, se cambian moquetas, se revisan motores y se renuevan cabinas. En septiembre esa flota vuelve al río de forma escalonada: los primeros barcos salen a principios de mes y, a finales, ya opera casi todo el mundo.

Dos cruceros del Nilo amarrados uno junto a otro, con las cubiertas con barandilla y los salvavidas colgados.

Para ti esto tiene tres consecuencias prácticas:

  • Los barcos que ya navegan salen recién revisados. Un barco que ha pasado el verano en el astillero se nota en el aire acondicionado, en las camas y en la cubierta.
  • Hay menos salidas que en noviembre, así que conviene fijar la fecha con un par de semanas de margen para elegir barco y no que el barco te elija a ti.
  • Los barcos van medio llenos. Cenas sin cola, hamacas libres en la cubierta superior y un guía que lleva grupos pequeños en cada templo.

Si te interesa la diferencia entre categorías de barco, la explicamos en nuestra guía de barcos de crucero por el Nilo. En septiembre la recomendación es sencilla: prioriza un barco que haya hecho la parada de mantenimiento en verano frente a uno que no haya parado.

La dahabiya en septiembre

Las dahabiyas, los veleros tradicionales de pocas cabinas, siguen navegando en septiembre con la ventaja de que el viento del norte es constante y la temperatura a bordo, con el río debajo y la vela arriba, es muy inferior a la de la orilla. Es un mes en el que la dahabiya gana puntos frente al barco grande.

El mar Rojo con el agua todavía muy caliente

Si en tu viaje hay playa, septiembre es el mejor mes para meterla en el plan. El agua lleva todo el verano calentándose y en septiembre sigue muy cerca del máximo de agosto. Se bucea con traje corto o sin traje, se hace snorkel durante horas y las inmersiones de la tarde no dan frío.

Colonia de coral redondeada sobre un fondo arenoso del arrecife, con algunos peces en aguas azules y tranquilas

Hay un segundo motivo menos evidente: cambia el público. En agosto los hoteles de Hurghada y Sharm están llenos de familias egipcias y europeas. En septiembre esas familias vuelven al colegio y el resort recupera un ritmo tranquilo, con más buceadores y menos ruido en la piscina.

Para quien bucea, septiembre y octubre son los meses de mejor visibilidad y de más vida en los arrecifes del sur, entre Marsa Alam y Hamata. Lo contamos en detalle en nuestra guía de buceo en el mar Rojo. Si solo quieres snorkel desde la playa, Hurghada y sus islas cercanas son suficiente.

Cómo combinar mar Rojo y Nilo en septiembre

El orden que mejor funciona en este mes es Nilo primero y mar Rojo al final. Haces el esfuerzo de los madrugones en Luxor y Asuán con las pilas cargadas y cierras el viaje descansando en el agua. El traslado por carretera de Luxor a Hurghada dura media jornada y se hace con nuestro vehículo, sin vuelos de por medio.

La vendimia y los dátiles: los oasis en cosecha

Pocos viajeros lo saben, pero en septiembre arranca la cosecha de dátiles en los oasis del desierto occidental, que culmina en octubre. En El Fayum y en las fincas del Delta se recoge la uva de mesa, y en Siwa, Bahariya y Dajla los dátiles empiezan a madurar en las palmeras y la recogida arranca a lo largo del mes.

Ruinas de adobe de una antigua ciudad de oasis a los pies de una colina de roca estratificada, con una mezquita y su minarete a la derecha.

En Siwa esto se traduce en un ambiente que no existe el resto del año: palmerales llenos de familias, escaleras apoyadas en los troncos, racimos secándose al sol en las azoteas y dátiles frescos, blandos y aún tibios, que te ofrecen en cualquier casa. Es la mejor época para entender por qué Siwa vivió siglos de sus palmeras. Puedes leer cómo llegar y qué ver en nuestra guía del oasis de Siwa.

Si prefieres un desierto más cercano a El Cairo, Bahariya está a media jornada por carretera y combina cosecha de dátiles con la noche en el Desierto Blanco, que en septiembre ya se duerme bien. La ruta de los oasis de Egipto completa, que encadena Bahariya, Farafra, Dajla y Jarga, es larga para hacerla con calor, así que en septiembre la recomendamos solo a quien viaje sin prisa y quiera dedicarle cuatro o cinco días.

Añade un oasis a tu viaje de septiembre

Playa del mar Rojo con sombrillas de paja y tumbonas de madera entre palmeras

Menos grupos españoles: cómo se nota en los templos

Hay un efecto que cualquiera que trabaje en Egipto conoce: la primera quincena de septiembre coincide con la vuelta al colegio y al trabajo en España. Los grupos de agencia que llenan el Valle de los Reyes en agosto desaparecen casi de un día para otro, y el viajero español que queda es el que ha elegido este mes a propósito: parejas, jubilados, gente que trabaja por cuenta propia.

Entre las columnas de la gran sala hipóstila de Karnak, con los tambores tallados hacia una puerta iluminada

En la práctica se nota en detalles que cambian el viaje:

  • En Abu Simbel se puede estar dentro del templo de Ramsés sin hacer cola en la puerta.
  • En la tumba de Tutankamón, que tiene aforo pequeño, no hay que esperar turno.
  • En el templo de Filae, la barca que cruza a la isla sale con pocos pasajeros y el guía explica en el propio embarcadero.
  • Los restaurantes de la orilla oeste de Luxor sirven a la hora que llegas, no a la hora que tocaba al grupo anterior.

Es también el mes en el que hay disponibilidad de los guías que en temporada alta se reservan con meses de antelación. Si te interesa entender cómo funcionan los picos y valles de demanda, la temporada alta y baja en Egipto explica dónde cae septiembre y por qué.

Cómo organizamos un día en el Alto Egipto cuando la tarde sigue quemando

La clave de septiembre en Luxor y Asuán es aceptar que la tarde no es para caminar entre piedras. Nuestro esquema para este mes es el siguiente:

  1. Salida del hotel o del barco con la primera luz. El Valle de los Reyes a las primeras horas es otro sitio: sombra en los caminos, tumbas frescas por dentro y silencio.
  2. Segunda visita antes de que el sol suba del todo: Hatshepsut, Medinet Habu o los Colosos, según el día.
  3. Vuelta al barco o al hotel a mediodía. Comida, siesta, piscina o cubierta.
  4. Salida de nuevo a última hora de la tarde. El templo de Luxor se visita mejor con la luz baja e iluminado de noche, una de las mejores imágenes del país; Karnak, con último acceso a las 4 de la tarde, va mejor temprano.

El guía se encarga de que el orden de las visitas siga a la sombra, no al mapa. Es lo que diferencia a una agencia local con guías propios de un paquete comprado a distancia. En septiembre, además, el guía tiene tiempo: sin colas, cada templo se explica con calma.

Asuán y Abu Simbel

Abu Simbel se hace en excursión desde Asuán saliendo de madrugada por carretera, para estar en el templo con la luz de la mañana y volver antes de que la tarde apriete. En septiembre la carretera del desierto está vacía y el regreso se hace con el aire acondicionado y una siesta. La faluca en Asuán se reserva para el atardecer, cuando el viento del norte refresca el río.

Dos formas de viajar a Egipto en septiembre, comparadas

En septiembre hay dos estructuras que funcionan especialmente bien. Ninguna es mejor que la otra; depende de cuántas noches tengas y de cuánto pese la playa en tu idea del viaje.

Aspecto El Cairo y crucero por el Nilo El Cairo, Luxor y mar Rojo
Noches recomendadas Siete u ocho Nueve o diez
Cómo se gestiona el calor El barco es el refugio de mediodía Luxor rápido, luego el mar como descanso
Lo que más aprovecha de septiembre Barcos recién revisados y medio vacíos El agua casi en su máximo anual
Traslados Vuelo interno El Cairo a Asuán o Luxor Vuelo interno a Luxor y carretera a Hurghada
Para quién Primera vez, interés histórico alto Parejas, familias, quien bucea
Punto débil Menos playa, más madrugones Se ve menos de Asuán y Abu Simbel

Hay una tercera opción, muy de este mes: crucero corto de tres noches más Siwa o el Desierto Blanco, para quien ya conoce Egipto y quiere ver la cosecha de los oasis.

Qué meter en la maleta en septiembre

Septiembre es el mes en el que la maleta es más ligera. No hace falta abrigo, ni siquiera para el desierto, y la ropa de verano vale para todo el viaje. Lo que sí conviene:

  • Ropa de algodón o lino, de colores claros, con manga larga fina para los templos a mediodía.
  • Sombrero de ala, no gorra: la nuca es lo primero que se quema en el Valle de los Reyes.
  • Protector solar de factor alto y un bálsamo labial con filtro; el sol del sur seca los labios en un día.
  • Bañador y un neopreno corto solo si buceas muchas horas; para snorkel no hace falta.
  • Una prenda ligera de manga larga para la cubierta del barco por la noche y para la faluca al atardecer, más por el viento que por el frío.
  • Calzado cerrado y cómodo para los oasis y para las tumbas, con suela que agarre en la arena.
  • Un pañuelo grande, útil para el sol, para entrar en mezquitas y para la arena si vas al desierto.

Si vas a Siwa en cosecha, lleva una bolsa de tela vacía. Volverás con dátiles.

Septiembre frente a agosto y octubre

Una duda lógica es si merece la pena esperar a octubre o adelantarse a agosto. Esta tabla resume lo que cambia entre los tres meses vecinos.

Agosto Septiembre Octubre
Calor en El Cairo Fuerte todo el día Afloja en la segunda quincena Agradable
Luxor y Asuán por la tarde Muy caliente Caliente, mañanas mejores Caluroso, unos 35 °C
Agua del mar Rojo Muy cálida Casi como en agosto Cálida
Barcos en el Nilo Flota reducida Vuelven semana a semana Casi todos operando
Grupos españoles Muchos Muy pocos Crecen a partir del puente
Cosecha en los oasis No Sí, uva y dátiles Plena cosecha de dátiles
Demanda y disponibilidad Media La más baja del año Empieza la temporada alta

Nuestra lectura: si tu prioridad es pasar menos calor en los templos, espera a octubre y asume más gente. Si tu prioridad es un viaje tranquilo, con barcos recién revisados, mar Rojo en su mejor momento y disponibilidad para elegir, septiembre gana. La comparación con el resto del año está en nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Egipto.

Consulta qué mes te conviene

Otros meses para viajar a Egipto

Cada mes tiene su propia guía, con el clima por regiones y lo que cambia en el viaje: enero · febrero · marzo · abril · mayo · junio · julio · agosto · octubre · noviembre · diciembre.

Septiembre todavía es caluroso en el sur, así que planificamos las visitas a primera hora y dejamos las tardes libres. Lo ajustamos en nuestros paquetes a Egipto, y el crucero por el Nilo es la forma más cómoda de ver Luxor y Asuán en estas fechas.

Preguntas frecuentes

¿Hace mucho calor en Egipto en septiembre?

Depende de la región. En El Cairo el calor afloja a partir de mediados de mes y las tardes se disfrutan. En Luxor y Asuán sigue haciendo mucho calor por la tarde, con mañanas más llevaderas que en julio. En el mar Rojo hace calor de playa y el agua sigue casi en su temperatura más alta. Si organizas el día alrededor de la mañana y del atardecer, septiembre se lleva bien.

¿Están todos los barcos del Nilo navegando en septiembre?

No todos desde el primer día. Muchos barcos paran en verano para mantenimiento y vuelven al río de forma escalonada durante septiembre. A principios de mes hay menos salidas y a finales opera casi toda la flota. Es una ventaja: los barcos que navegan salen recién revisados y van medio vacíos. Conviene fijar tus fechas con algo de margen para elegir el barco que quieres.

¿Es septiembre buen mes para bucear en el mar Rojo?

Es uno de los mejores. En septiembre el agua sigue casi en su máximo del año, la visibilidad es buena y los arrecifes del sur, entre Marsa Alam y Hamata, tienen mucha vida. Se bucea con traje corto o sin traje y las inmersiones de la tarde no dan frío. Para snorkel desde la playa, Hurghada y sus islas cercanas son más que suficientes.

¿Hay menos turistas en Egipto en septiembre?

Sí, y se nota especialmente en el viajero español, porque España vuelve al colegio y al trabajo en la primera quincena. Los templos de Luxor, Abu Simbel y la tumba de Tutankamón se visitan sin colas, los barcos van medio llenos y los guías que en temporada alta están reservados con meses de antelación tienen disponibilidad. Es uno de los meses más tranquilos del año.

¿Merece la pena ir a Siwa o al Desierto Blanco en septiembre?

Sí, sobre todo por la cosecha. En septiembre se recoge la uva en El Fayum y arranca la recogida de dátiles en Siwa, Bahariya y Dajla, con los palmerales llenos de familias y dátiles frescos en cada casa. De día hace calor, pero las noches en el Desierto Blanco ya son agradables para dormir bajo las estrellas. La ruta completa de los oasis la recomendamos solo con tiempo.

¿Qué ropa llevar a Egipto en septiembre?

Ropa de verano ligera, de algodón o lino y colores claros, con manga larga fina para los templos a mediodía. Sombrero de ala, protector solar de factor alto, calzado cerrado y cómodo y bañador. No hace falta abrigo en ningún sitio, ni siquiera en el desierto; una prenda fina de manga larga basta para la cubierta del barco por la noche y para la faluca al atardecer.

Septiembre es el mes en el que Egipto se queda para ti

Cuéntanos qué fechas de septiembre tienes, cuántas noches y si el viaje es más de templos, de playa o de desierto en cosecha. Te decimos qué barcos ya están navegando, cómo organizamos las mañanas en Luxor y Asuán y te pasamos el presupuesto.

Escríbenos por WhatsApp