
Viajar a Egipto en noviembre es acertar con el mes, siempre que reserves el barco con tiempo
Viajar a Egipto en noviembre es elegir el mes con las mejores temperaturas del año en todo el país a la vez: El Cairo templado, Luxor y Asuán con tardes cálidas y mañanas frescas, y un mar Rojo que todavía invita a bañarse. Por eso es también el pico de la temporada alta, con los cruceros por el Nilo completos con meses de antelación y una semana, la de Acción de Gracias, en la que los barcos se llenan de viajeros de Estados Unidos. Los días son cortos, el sol se pone hacia las cinco y las noches en el desierto vuelven a ser frías. Si reservas pronto y planificas cada jornada alrededor de la luz, es el mejor mes para un viaje largo de 12 a 15 días.
Por qué noviembre es el mes que todo el mundo quiere
Hay meses buenos para una parte de Egipto y meses buenos para otra. Noviembre es el único, junto con la segunda mitad de octubre, en el que todo funciona a la vez. En Giza se camina a mediodía sin buscar sombra a la desesperada. En Luxor la orilla oeste se visita entera por la mañana sin que el calor te eche de las tumbas. Y en Hurghada o Marsa Alam el agua sigue templada tras el verano.
Esa coincidencia explica lo demás. Las agencias de medio mundo programan sus salidas en noviembre, los barcos navegan al completo y los hoteles de Luxor y Asuán trabajan con ocupaciones que no volverán a ver hasta las fiestas de diciembre. Es el mes que eligen quienes leen antes de reservar, y por eso hay que moverse antes que ellos.
Si todavía dudas entre noviembre y otro momento del año, la comparación completa está en nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Egipto. Aquí nos centramos en lo que solo pasa en noviembre y en cómo sacarle partido.
El tiempo en noviembre, región por región
El Cairo y Giza
Días soleados y agradables, con máximas que rondan los 24 o 25 grados a principios de mes y bajan hacia los 21 o 22 al final. Las mañanas son frescas, sobre todo si sales a Giza a primera hora, y la noche pide una chaqueta ligera. Llueve muy poco, aunque a finales de mes puede caer algún chubasco corto. El polvo de las tormentas de primavera queda lejos y el cielo suele estar limpio.
Luxor y Asuán
Es donde noviembre brilla. Máximas entre 27 y 30 grados en Luxor y algo más en Asuán, con mínimas que bajan a 13 o 15 grados de madrugada. Ese contraste es lo que hace posible visitar el Valle de los Reyes a las siete de la mañana con fresco y navegar a media tarde sin sufrir. En la cubierta del barco, al anochecer, hace falta manga larga.
Mar Rojo
Hurghada, El Gouna, Marsa Alam y Sharm el Sheikh viven un noviembre de manga corta de día. El aire ronda los 26 a 28 grados y el agua conserva el calor del verano, en torno a los 24 o 25. Es el último mes del año en que el baño es cómodo sin traje de neopreno. El viento sopla con más constancia que en verano, algo que agradecen los que hacen kite y menos los que buscan una tarde de mar plana.
Desierto Blanco, Bahariya y Siwa
De día entre 22 y 26 grados, ideal para caminar entre las formaciones de tiza. De noche, y este es el detalle que sorprende, la temperatura cae por debajo de los 10 grados y en las noches despejadas de finales de mes roza los cinco. Dormir bajo las estrellas en noviembre es una de las mejores experiencias del país, pero con saco de invierno.
Alejandría y la costa norte
Es la región donde noviembre ya es otoño de verdad. Máximas de 22 a 24 grados, humedad alta, viento del mar y los primeros días de lluvia de la temporada. Alejandría sigue siendo una excursión estupenda desde El Cairo, pero conviene llevar un cortavientos y no contar con tarde de playa.
Para ver estos rangos en el contexto del año entero, consulta la temperatura en Egipto mes a mes.
Los barcos se llenan meses antes: cómo conseguir el que quieres
Este es el punto que decide si tu noviembre sale bien o regular. Un crucero por el Nilo en noviembre no se reserva como en mayo o en septiembre. Los barcos de categoría alta, los que tienen cabinas con balcón de verdad y no una ventana fija, y los que salen en lunes desde Luxor, se agotan primero.
- Fija primero las fechas del crucero y monta el resto del viaje alrededor. El crucero es la pieza con menos flexibilidad de todo el itinerario.
- Reserva el barco con cuatro a seis meses de antelación si quieres una categoría concreta, y con más si viajas en grupo y necesitas varias cabinas juntas.
- Ten un plan B en la misma categoría. Dos barcos hermanos del mismo armador suelen ser idénticos en servicio y solo cambia el nombre pintado en el casco.
- Acepta salidas en sábado o en lunes en lugar de exigir un día concreto. La diferencia de itinerario es mínima y la de disponibilidad, enorme.
- Si te importa más la tranquilidad que la piscina, considera una dahabiya. Son barcos de vela con pocas cabinas que navegan tramos del río que los grandes no tocan.
En nuestra comparativa de barcos de crucero por el Nilo explicamos qué cambia de una categoría a otra, y en la guía de la dahabiya por el Nilo tienes el detalle de esa alternativa lenta. En noviembre las dahabiyas también se llenan, pero suelen quedar plazas cuando los grandes barcos ya no tienen ninguna.
| En noviembre | Barco de crucero | Dahabiya |
|---|---|---|
| Cabinas a bordo | Entre cuarenta y setenta | Entre cuatro y doce |
| Cuándo se agota | Primero, sobre todo la categoría alta | Más tarde, y sin bloques de operadores |
| Ritmo | Horarios fijos, visitas en grupo con guía | Navega a vela, para en islas y pueblos |
| Para quién | Primera vez, familias, quien quiere piscina | Parejas, segunda visita, quien huye del ruido |
La semana de Acción de Gracias: el pico dentro del pico
Dentro de un mes ya lleno hay una semana aún más llena. Acción de Gracias cae el cuarto jueves de noviembre y buena parte de los viajeros de Estados Unidos aprovechan esos días libres para venir a Egipto. Como muchos llegan con operadores que trabajan con barcos completos o con bloques grandes de cabinas, esa semana la oferta real para el viajero individual se reduce mucho.
En la práctica lo notas en tres sitios: en los barcos de categoría alta que salen de Luxor y Asuán en torno a esos días, en los hoteles con vistas a las pirámides y en el acceso al interior de la Gran Pirámide, que tiene aforo limitado.
Nuestra recomendación para viajeros de España y Latinoamérica es sencilla: si puedes elegir, coloca el crucero en la primera quincena del mes o en los primeros días de diciembre y deja El Cairo para la semana de Acción de Gracias, cuando la ciudad absorbe sin problema a los que llegan. Si tu única ventana es esa semana, reserva antes que nadie y sé flexible con el nombre del barco.
Días cortos: el sol se pone hacia las cinco y eso cambia tu jornada
Es el detalle que más gente pasa por alto al planificar noviembre. Amanece poco después de las seis y el sol se pone alrededor de las cinco de la tarde. Son diez horas y media de luz frente a las casi catorce de junio. Tu día de visitas, por tanto, se acaba antes de lo que crees, y los recintos al aire libre cierran cuando ya oscurece.
Con un guía local la jornada se construye así:
- Salida a las siete o siete y media, antes que los autobuses de los grandes grupos.
- Las visitas al aire libre, Valle de los Reyes, Karnak, Giza, en la primera mitad de la mañana, con luz lateral y aire fresco.
- El museo o el templo con sombra a mediodía, que en noviembre no es un mal momento, solo el más concurrido.
- La visita más fotogénica del día, Filae, el templo de Luxor o la Esfinge, entre las tres y media y las cinco, cuando la luz se vuelve dorada.
- Tras el atardecer, el espectáculo de luz y sonido, un paseo por el zoco o la cena a bordo. Es la hora en la que Egipto se ilumina y merece la pena tenerla ocupada.
Los espectáculos nocturnos de Karnak y de Giza ganan mucho en noviembre precisamente porque empiezan pronto y no hace ni frío ni calor. Y para quien viaja con cámara, el sol bajo de noviembre es un regalo: la luz rasante dura más y el cielo no tiene la calima blanca del verano.
Noches frías en el desierto: cómo hacer bien el Desierto Blanco y el Sinaí
El Desierto Blanco, entre el oasis de Bahariya y Farafra, es en noviembre un lugar de día perfecto y de noche exigente. La excursión típica sale de El Cairo por la mañana, come en Bahariya, entra en el Desierto Negro y llega a las formaciones de tiza a media tarde. Cenar junto al fuego y dormir bajo un cielo sin ninguna luz artificial es lo que la gente recuerda del viaje entero.
Lo que hay que saber: el saco que ponen los campamentos no basta en noviembre para quien es friolero. Lleva ropa térmica, gorro y calcetines gruesos, y pide una manta extra al montar el campamento. Por la mañana el sol calienta rápido y en una hora estás en manga corta otra vez. Tenemos una guía sobre la noche en el desierto en Egipto con la lista completa de lo que conviene llevar.
En el Sinaí la subida nocturna al monte para ver amanecer es más llevadera que en pleno invierno, pero en la cima hace frío de verdad antes de salir el sol. Siwa vive en noviembre uno de sus mejores meses, con noches frescas pero no heladas.
Noviembre es el mes del gran viaje de 12 a 15 días
Si hay un mes para hacer Egipto entero, es este. En verano hay que recortar por el calor y en diciembre las fiestas llenan y encarecen todo. Noviembre permite encadenar El Cairo, un crucero completo, Abu Simbel, unos días de mar Rojo y hasta el desierto sin que ninguna etapa sufra.
| Duración | Qué entra | Para quién |
|---|---|---|
| 8 días | El Cairo, crucero de cuatro noches entre Asuán y Luxor, Abu Simbel en avión o por carretera | Primera vez, vacaciones cortas |
| 12 días | Lo anterior más tres noches de mar Rojo o la noche en el Desierto Blanco | Quien quiere descanso al final |
| 15 días | Lo anterior más Alejandría, Menfis y Saqqara con calma, y una dahabiya en lugar del barco grande | Segunda visita o viaje de una vez en la vida |
El orden importa en noviembre. Recomendamos empezar por El Cairo dos o tres noches, volar a Asuán, hacer el crucero hacia Luxor y terminar en la costa. Así las madrugadas más tempranas caen al principio, cuando todavía vienes con energía, y la playa cierra el viaje. En nuestro itinerario de Egipto en 15 días tienes ese esquema desarrollado día a día.
Un apunte sobre los vuelos internos: los Cairo a Asuán de primera hora y los Luxor a El Cairo de última se llenan en noviembre igual que los barcos. Reservar el paquete entero a la vez evita quedarse con un barco confirmado y un vuelo a horas imposibles.
El Cairo en noviembre: temperatura humana y semanas de cine
El Cairo en noviembre es otra ciudad. Se puede caminar por Khan el Khalili a las dos de la tarde, subir a la Ciudadela sin sudar y sentarse en una terraza de Zamalek al anochecer con una chaqueta fina. Es el mes en que la ciudad sale a la calle, y se nota en los cafés, en el parque de Al Azhar y en el paseo de la Corniche junto al río.
Además, en estas semanas se celebra el Festival Internacional de Cine de El Cairo, uno de los más antiguos del mundo árabe. No hace falta ir a ninguna proyección para notarlo: la Ópera y los hoteles de Zamalek y Garden City se llenan de gente del sector y las noches tienen un ambiente que en otros meses no existe. Si te interesa una sesión, consulta la programación del año, ya que la mayoría de las películas se proyectan con subtítulos en inglés.
Para la visita clásica de Giza el consejo de noviembre es madrugar por otra razón que en verano: no por el calor, sino por los grupos. Entre las diez y la una la meseta está llena. A las siete y media está casi vacía y la luz es la mejor del día.
Noviembre frente a octubre y diciembre
| Octubre | Noviembre | Diciembre | |
|---|---|---|---|
| Calor en Luxor y Asuán | Todavía fuerte a mediodía la primera quincena | Ideal todo el mes | Fresco, con mañanas frías |
| Mar Rojo | Agua en su punto más cálido | Baño cómodo todo el mes | Baño posible pero fresco |
| Ocupación de barcos | Alta desde mitad de mes | Máxima | Máxima en fiestas, más floja las dos primeras semanas |
| Horas de luz | Unas doce | Diez y media | Unas diez |
| Desierto de noche | Agradable | Frío | Muy frío |
Octubre tiene el alineamiento solar de Abu Simbel el día 22 y unas semanas todavía calurosas en el sur. Diciembre suma las fiestas, las galas y el frío de madrugada, como contamos en la guía de viajar a Egipto en diciembre. Noviembre es el equilibrio entre los dos, y por eso su ocupación es la más alta del año fuera de Navidad. Nuestra guía sobre temporada alta y baja en Egipto explica qué cambia en cada tramo del calendario.
Si ya tienes las fechas, este es el momento de moverse. Cuéntanos con quién viajas, cuántas noches tienes y si prefieres un barco grande o una dahabiya, y te decimos qué queda con plaza.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación hay que reservar un crucero por el Nilo en noviembre?
Para elegir barco y categoría, entre cuatro y seis meses antes. Con menos margen sigue habiendo cruceros, pero eliges entre lo que queda y no entre lo que quieres. La segunda quincena, con la semana de Acción de Gracias, es la que antes se agota. Las dahabiyas aguantan disponibilidad algo más tiempo porque no trabajan con bloques de operadores, y son la mejor salida cuando los barcos grandes ya están completos.
¿Se puede uno bañar en el mar Rojo en noviembre?
Sí, y muy a gusto. El agua conserva el calor acumulado en verano y el aire de día es de manga corta en Hurghada, El Gouna, Marsa Alam y Sharm el Sheikh. Es el último mes del año en que se hace snorkel sin neopreno con comodidad. La única pega es el viento, más constante que en verano, que en algunas tardes levanta oleaje en las salidas en barco a los arrecifes exteriores.
¿Afecta Acción de Gracias a un viajero que viene desde España o Latinoamérica?
Afecta en la disponibilidad, no en la experiencia. Esa semana los operadores de Estados Unidos ocupan bloques enteros de cabinas en los barcos de categoría alta y los hoteles con vistas a Giza. Si tu viaje cae en esas fechas, reserva con más antelación de lo habitual y acepta un barco hermano si el que querías está completo. En los templos y en la ciudad la diferencia con otra semana de noviembre apenas se nota.
¿Cuántas horas de luz hay en Egipto en noviembre?
Unas diez horas y media. Amanece poco después de las seis y el sol se pone alrededor de las cinco de la tarde, algo antes a finales de mes. Eso obliga a madrugar para aprovechar la mañana, que además es la parte más fresca y menos concurrida, y deja las tardes a partir de las cinco para espectáculos de luz y sonido, zocos y cenas. Un buen guía organiza el día alrededor de esa luz.
¿Hace frío en el Desierto Blanco en noviembre?
De noche sí, y bastante. Con el sol fuera se camina en manga corta, pero tras el anochecer la temperatura cae por debajo de los diez grados y en las noches despejadas de final de mes se acerca a los cinco. El saco de los campamentos se queda corto para quien es friolero: lleva ropa térmica, gorro y calcetines gruesos y pide una manta extra. Merece la pena, porque el cielo de noviembre en el desierto es de los más limpios del año.
¿Es noviembre mejor que octubre para viajar a Egipto?
Depende de qué busques. Octubre tiene el alineamiento solar de Abu Simbel el día 22 y un mar Rojo con el agua en su punto más cálido, pero la primera quincena todavía es calurosa en Luxor y Asuán. Noviembre ofrece temperaturas ideales todo el mes en todo el país y por eso es el elegido para itinerarios largos. Si te da igual la fecha, noviembre; si quieres ver el sol entrar en el templo de Ramsés II, octubre.
Noviembre se reserva antes que ningún otro mes
Dinos tus fechas, cuántas noches tienes y si te interesa más el crucero, el desierto o el mar Rojo. Comprobamos qué barcos y hoteles quedan con plaza en noviembre, te proponemos el orden que mejor encaja con las horas de luz y te pasamos el presupuesto.

