Playa de resort de lujo en el Mar Rojo de Egipto con arena dorada, agua turquesa, sombrillas blancas alineadas y arquitectura de cupulas doradas al fondo en verano
MAR ROJO

Una bahía en forma de media luna al sur de Hurghada, hecha para que no pase casi nada

Sahl Hasheesh es una bahía turística de hoteles separados entre sí, en la costa del mar Rojo. Queda a unos 18 o 20 kilómetros del aeropuerto internacional de Hurghada y a unos 25 del centro de la ciudad. Tiene una playa de arena de varios kilómetros, un arrecife propio en el borde de la bahía y una ciudad sumergida que se visita haciendo snorkel. Es un destino de descanso, no una ciudad. Se viene por el mar, por el buceo y por la calma, y se sale a Hurghada cuando apetece movimiento. Si buscas calles, mercados y vida nocturna a pie, este no es tu sitio.

Preguntar por Sahl Hasheesh

Qué es Sahl Hasheesh y en qué se diferencia de Hurghada

Sahl Hasheesh es una bahía cerrada en forma de media luna, en la costa del mar Rojo. Está a unos 25 kilómetros al sur del centro de Hurghada y a unos 18 o 20 del aeropuerto internacional. No es un barrio de Hurghada ni un pueblo antiguo. Es un destino planificado desde cero sobre una franja de costa que antes estaba vacía, con los hoteles repartidos a lo largo del arco y separados entre sí. El nombre significa en árabe algo parecido a llanura de hierba, por la vegetación baja que cubría esta costa antes de que se construyera nada.

La diferencia con la ciudad se nota nada más llegar. Hurghada es una ciudad de verdad, con los barrios de Sekalla y El Dahar, su mercado, su tráfico y su vida nocturna. Sahl Hasheesh no tiene nada de eso, y esa es su propuesta: una playa larga, un paseo peatonal, unos cuantos restaurantes y un mar muy limpio. Todo lo demás está a media hora en coche.

A la bahía se entra por la carretera costera que une Hurghada con Safaga. Dentro hay una vía interior que recorre el arco y conecta los hoteles con el paseo marítimo. No hay transporte público. Dentro de la bahía se mueve uno andando, en el buggy del hotel o en taxi. La otra cara de esta costa está en nuestra guía sobre qué ver en Hurghada.

La bahía de Sahl Hasheesh, su playa y el arrecife de casa

La bahía de Sahl Hasheesh dibuja un arco de varios kilómetros y su forma corta parte del viento dominante del norte. El agua de dentro está más plana que en la costa abierta de Hurghada y se nada prácticamente todo el año.

La playa es de arena clara y continua, con entrada progresiva. En buena parte del arco el fondo es de arena limpia durante los primeros metros, algo que se agradece con niños o si no te gusta pisar coral. Los hoteles están lo bastante separados como para que cada uno tenga su tramo de playa, y entre ellos quedan franjas de arena sin nada.

El arrecife propio, lo que en el mar Rojo se llama arrecife de casa, corre por el borde exterior de la bahía. Algunos hoteles de la bahía llegan hasta él con una pasarela y una plataforma con escalera, y otros no. En varios el arrecife queda lejos y hay que nadar un buen tramo. Es lo primero que miramos al elegir hotel. Ahí se ven peces loro, peces payaso entre las anémonas, peces ángel, morenas en las grietas y, con suerte, alguna tortuga verde. La visibilidad suele ser buena, aunque cambia con el viento y el estado del mar.

The shoreline at a Red Sea island beach, very pale sand and completely clear turquoise shallows with a reef patch and a few swimmers offshore

La ciudad sumergida, el snorkel más distinto de la bahía

La ciudad sumergida de Sahl Hasheesh es un conjunto de estructuras de inspiración faraónica colocadas bajo el agua, dentro de la propia bahía. Queda a un centenar de metros de la orilla. Hay columnas, esfinges, arcos y muros repartidos sobre el fondo de arena, a poca profundidad. No es un yacimiento arqueológico. Se construyó como atracción sumergida. Con los años el coral y los peces la han convertido en un pequeño arrecife artificial.

Lo mejor es que se visita haciendo snorkel, no buceando. Está lo bastante cerca de la superficie para verla bien con tubo y gafas. También está lejos de la orilla, así que conviene ir acompañado y con chaleco si no nadas con soltura. Nosotros la hacemos con guía en el agua. Cuando el hotel queda lejos del punto de entrada, salimos con una embarcación pequeña que espera al lado del grupo.

Las piezas están repartidas sobre la arena y no forman un bloque compacto. El recorrido es un paseo de superficie, parando sobre cada grupo de estructuras. Alrededor se juntan peces que usan los muros como refugio, y esa es la parte que más gusta. Si nunca has metido la cabeza en el mar Rojo, es un primer contacto muy amable. En nuestra guía de snorkel en Hurghada contamos qué más se ve con solo un tubo.

Buceo y salidas en barco desde la bahía

Sahl Hasheesh está a medio camino entre los arrecifes de Hurghada y los de Safaga, así que se llega a los dos grupos en el día. Desde aquí se sale en barco hacia las islas del área de Hurghada, al norte, y hacia las paredes de Safaga, al sur. Algunas salidas parten del embarcadero de la bahía y otras del puerto deportivo de Hurghada con traslado desde el hotel. Cuál toca depende del barco y del día, y lo confirmamos al montar el programa.

Los arrecifes e islas hacia el norte

El grupo de las islas Giftun, con Giftun Grande y Giftun Pequeña, es el clásico de esta costa. En su extremo está la lengua de arena de Orange Bay. Alrededor quedan puntos como Abu Ramada, al que muchos llaman el acuario por la cantidad de peces, El Fanadir con su larga pared, Umm Gamar y Careless Reef. Más al norte, Sha'ab El Erg es el arrecife donde suele verse la manada de delfines mulares que dio nombre a Dolphin House.

Hacia el sur, Safaga y sus paredes

Bajando por la costa aparecen arrecifes con mucho más relieve. Panorama Reef y Abu Kafan son paredes y montañas sumergidas con gorgonias y bancos de peces grandes. Middle Reef es un arrecife redondo de jardines de coral y pináculos, más somero y más fácil. La zona de Tobia tiene una serie de pináculos de coral que suben desde un fondo de arena, de unos 10 a 12 metros hasta casi la superficie. Son ideales para snorkel y para un bautismo, y el sitio se vende casi siempre como Tobia Arbaa, los siete pilares. Todos se hacen en el día desde aquí, porque la bahía está más cerca de Safaga que la propia Hurghada.

Bautismos, cursos y buceadores con experiencia

La bahía es un buen sitio para empezar: hay agua tranquila y poco profunda a pocos metros de la playa. Quien ya bucea prefiere las salidas de dos o tres inmersiones en barco. Las diferencias entre zonas y épocas las desarrollamos en la guía de buceo en el mar Rojo.

A Red Sea beach with thatched parasols and wooden loungers, palms and low planted beds in the foreground and reef water beyond

El paseo marítimo de Sahl Hasheesh y qué se hace por la tarde

El corazón social de Sahl Hasheesh es su paseo marítimo peatonal, conocido como Old Town. Es una plaza abierta al mar, con arcos y patios, una explanada con fuentes, terrazas de restaurantes, algún café con shisha y tiendas. Se camina, se cena mirando el agua y se vuelve al hotel. Ese es el plan de la tarde.

Laguna turquesa resguardada en la costa del mar Rojo, rodeada de roca clara y palmeras

El paseo ocupa unos cientos de metros de frente marítimo y se recorre entero en un cuarto de hora andando. Bajo los soportales hay restaurantes de pescado y de cocina internacional, heladerías, tiendas de recuerdos y de ropa de playa, y oficinas de centros de buceo. Lo que está abierto varía según la temporada. Los hoteles se reparten a lo largo de todo el arco de la bahía, así que solo los más próximos llegan al paseo caminando por la orilla. Desde el resto se va en el buggy del hotel o en taxi, y son unos minutos.

Quien quiera más movimiento tiene la ciudad de Hurghada a media hora, con el mercado de El Dahar, la marina y los restaurantes de pescado. Hacia el interior están el desierto, los quads y los campamentos beduinos: repasamos esas salidas en excursiones desde Hurghada.

Lo tranquilo que es de verdad, y a quién le encaja

Sahl Hasheesh es un destino silencioso. Dentro de la bahía apenas hay tráfico, la oferta de noche es mínima y la distancia entre hoteles hace que la playa rara vez se sienta llena. Eso es una ventaja enorme o un problema serio, según quién seas.

  • Le encaja a quien viene a descansar. Playa, arrecife y siesta, con alguna excursión suelta cuando apetece.
  • Le encaja a las familias. Entrada de arena, agua calmada y un paseo peatonal sin coches alrededor.
  • Le encaja a los buceadores. Arrecife de casa a pie de hotel y acceso rápido a Hurghada y a Safaga en el mismo viaje.
  • Le encaja a las parejas. Bahía discreta, poco ruido y atardeceres largos sobre el agua.
  • No le encaja a quien busca ciudad. Si tu plan es salir del hotel y encontrar calle, vas a depender del coche todos los días.
  • No le encaja a quien rechaza el formato resort. Casi todo ocurre dentro de complejos hoteleros y en su paseo, sin un pueblo egipcio con vida propia al lado.
  • No le encaja a quien viaja sin transporte organizado. No hay transporte público cómodo en la bahía, así que cada salida se prepara.

Cómo se llega a Sahl Hasheesh y cómo organizamos los días en la bahía

Sahl Hasheesh está a unos 18 o 20 kilómetros del aeropuerto internacional de Hurghada y a unos 25 del centro de la ciudad. El aeropuerto queda entre la bahía y la ciudad, al sur de los barrios de El Dahar y Sekalla. Se llega antes al hotel que al centro. El trayecto desde la terminal se hace por la carretera costera que baja hacia Safaga. Está muy cerca del aeropuerto: sales del avión y estás en la playa en menos de media hora.

Los viajeros llegan a Hurghada por su cuenta. Desde que pisan Egipto la logística la llevamos nosotros: recogida en el aeropuerto, traslados por carretera y vuelos dentro del país.

Otras distancias útiles de la zona. Makadi Bay queda justo al sur, a poco más de un cuarto de hora en coche. Soma Bay y el puerto de Safaga siguen bajando por la misma carretera, algo menos de una hora. El Gouna queda al norte de Hurghada, a unos 50 kilómetros, cerca de una hora en coche. Luxor está a unas cuatro o cinco horas por carretera. El Cairo se hace en avión en aproximadamente una hora.

Somos una agencia con base en El Cairo y llevamos nuestros propios viajes. Nosotros hacemos los traslados y la coordinación, y trabajamos siempre con los mismos barcos y hoteles de la bahía. Recogemos en el aeropuerto de Hurghada. Elegimos el hotel según lo que priorices: arrecife de casa, playa de arena o silencio. Organizamos las salidas de snorkel y buceo con barcos que conocemos.

Dos cosas cambian de una semana a otra y marcan el plan. La primera es el estado del mar. Con viento fuerte del norte, las salidas largas a Panorama Reef y a Abu Kafan se cambian por arrecifes resguardados como El Fanadir o por la propia bahía. La segunda es el permiso de navegación, que el barco tramita por zonas y que decide hasta dónde se llega ese día. Las islas Giftun, además, están dentro de un parque nacional y se visitan con las reglas del parque. Escríbenos por WhatsApp al 201032295513 con tus fechas y te contamos qué encaja.

Cuándo ir a Sahl Hasheesh

El mar Rojo funciona todo el año, pero no todos los meses se parecen. La temporada más cómoda va de marzo a mayo y de octubre a noviembre. En esos meses la máxima de día se mueve entre los 25 y los 32 grados y el agua ronda los 24 a 26 grados. Son las semanas en las que mejor se combina la playa con excursiones largas a Luxor o al desierto.

El verano, de junio a septiembre, es duro de calor. En julio y agosto la máxima pasa a menudo de los 38 grados y en la bahía hay muy poca sombra natural. A cambio, el agua llega a los 28 o 30 grados y se bucea sin traje grueso. En esos meses la vida se organiza a primera y a última hora del día, y las excursiones al interior o a Luxor salen de madrugada.

El invierno, de diciembre a febrero, es suave y soleado de día, con máximas de unos 21 a 23 grados. Las noches son frescas y bajan a 12 o 13 grados. El agua se queda alrededor de los 21 o 22 grados, y la mayoría de la gente bucea con traje más grueso. Es la mejor ventana para encadenar El Cairo, Luxor y la costa sin pasar calor en los templos.

El viento del norte sopla todo el año y aprieta sobre todo entre mayo y septiembre. Son los meses en los que se concentran el kitesurf y el windsurf en esta costa. En invierno llega en rachas de dos o tres días que levantan oleaje en mar abierto y se notan bastante menos dentro de la bahía. En primavera puede aparecer el jamsín, un viento del sur cargado de polvo que dura unas horas o un día y deja el cielo blanco. Para encajar el resto del país en la misma ventana, consulta la mejor época para viajar a Egipto.

Sahl Hasheesh comparado con Hurghada, El Gouna, Sharm el Sheikh y Dahab

Los cinco se venden como el mar Rojo y no se parecen. Esta es la comparación que hacemos por WhatsApp antes de montar el viaje.

Destino Ambiente Mar y arrecife Vida fuera del hotel Le encaja a
Sahl Hasheesh Bahía cerrada, muy tranquila, sin ciudad Playa de arena larga, arrecife de casa y ciudad sumergida Un paseo peatonal y poco más Descanso, familias, buceo cómodo
Hurghada Ciudad real, ruidosa y con mucha oferta Playas urbanas irregulares, buenos arrecifes en barco El Dahar, la marina, restaurantes y noche Quien quiere calle sin planificar nada
El Gouna Pueblo planificado con canales, ambiente internacional Playas de laguna e islas, arrecife algo más lejos Agenda propia todo el año, deportes y terrazas Estancias largas y viajeros autónomos
Sharm el Sheikh Ciudad turística grande en el Sinaí Ras Mohammed y el Estrecho de Tirán, arrecifes protegidos de primer nivel Naama Bay y mucha oferta concentrada Buceo de nivel y vida nocturna
Dahab Pueblo relajado y mochilero en el Sinaí Arrecifes desde la orilla y el Blue Hole, cuya parte somera se hace con guía; el Arco es una inmersión técnica que no organizamos Cafés en la orilla, ambiente informal Viajeros independientes y buceo desde tierra con guía local

Dónde es más débil Sahl Hasheesh: en autonomía. No puedes salir a la calle y resolver la tarde caminando, como sí ocurre en Dahab o en el centro de Hurghada. Tampoco tiene los canales ni la agenda de El Gouna. Y no alcanza los arrecifes protegidos de Ras Mohammed y del Estrecho de Tirán, que son el argumento fuerte de Sharm el Sheikh. Gana en calma real, en playa de arena continua y en lo rápido que se pasa del aeropuerto al agua.

Cómo combinar Sahl Hasheesh con el Nilo, El Cairo y Luxor

Casi nadie viene a Egipto solo por la playa, y esta bahía combina bien: Hurghada está conectada por aire con El Cairo y por carretera con Luxor.

Con crucero, la ruta que más montamos empieza en El Cairo, con las pirámides de Guiza y el museo. Sigue en avión hasta Luxor o Asuán. Navega el Nilo entre los templos de Kom Ombo y Edfú. Termina bajando por carretera hasta Sahl Hasheesh. Así encaja un crucero por el Nilo con la costa, sin repetir trayectos.

Sin crucero, la versión corta funciona igual de bien: El Cairo y Luxor por separado, con vuelo entre ciudades, y la playa como bloque final. Es la fórmula que mejor va con niños, porque reduce las horas de carretera. En ambos casos usamos solo trayectos dentro de Egipto, que explicamos en la guía de vuelos internos en Egipto. Lo importante es el orden: ponemos la bahía al final, porque el bloque de monumentos cansa y aquí se descansa bien antes de volver.

Preguntas frecuentes sobre Sahl Hasheesh

Dónde está Sahl Hasheesh y a qué distancia queda del aeropuerto de Hurghada
Está en la costa del mar Rojo, a unos 25 kilómetros al sur del centro de Hurghada y a unos 18 o 20 del aeropuerto internacional de Hurghada. El aeropuerto queda entre la ciudad y la bahía, así que es el punto más cercano de los dos. El traslado por la carretera costera suele durar menos de media hora. Recogemos en la terminal y llevamos al hotel.
Se puede hacer snorkel desde la playa en Sahl Hasheesh
En muchos hoteles sí, y es uno de los motivos para venir. El arrecife de casa corre por el borde exterior de la bahía. Algunos hoteles llegan hasta él con una pasarela y una plataforma con escalera, y otros no. En varios el arrecife queda lejos y hay que nadar un buen tramo. Es lo primero que miramos al elegir hotel.
Qué es exactamente la ciudad sumergida
Es un conjunto de estructuras de inspiración faraónica bajo el agua, dentro de la bahía y a un centenar de metros de la orilla. Hay columnas, esfinges y muros sobre el fondo de arena. No es un yacimiento arqueológico, sino una atracción sumergida que el coral y los peces han ido colonizando. Se ve perfectamente haciendo snorkel, sin botella.
Hay vida nocturna, tiendas o restaurantes fuera del hotel
Hay un paseo marítimo peatonal, conocido como Old Town, con terrazas, algún café y tiendas, pero es pequeño y no es un centro urbano. Se recorre entero en un cuarto de hora andando. Para mercado, marina y vida nocturna hay que ir a la ciudad de Hurghada, a media hora en coche.
Cuál es la mejor época para venir
De marzo a mayo y de octubre a noviembre son los periodos más cómodos, con máximas de 25 a 32 grados y agua templada. El verano es muy caluroso pero tiene el agua más cálida, y el invierno es suave de día y fresco de noche. Al estar protegida, la bahía acusa el viento del norte menos que el mar abierto.
Se puede combinar la bahía con El Cairo, Luxor y un crucero por el Nilo
Sí, y es lo que más organizamos. Se hace el bloque cultural primero, con vuelos dentro de Egipto entre ciudades, y se deja Sahl Hasheesh para el final. Desde Luxor también se llega a la costa por carretera en unas cuatro o cinco horas.

Unos días de mar Rojo sin ruido

Te decimos con franqueza si Sahl Hasheesh encaja con lo que buscas, y lo montamos con el resto de tu viaje por Egipto.

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