
Viajar a Egipto en febrero es lo que eligen quienes ya conocen el país, por la luz, los templos sin calor y el sol de Abu Simbel
Viajar a Egipto en febrero es apostar por el invierno bueno: días soleados y templados en El Cairo, Luxor y Asuán, la luz más limpia del año para fotografiar templos y desierto, y la cola de la temporada alta, sin la presión de las Navidades. Es el mes de la alineación solar de Abu Simbel, el 22 de febrero, y el mes en que las dahabiyas se llenan de parejas por San Valentín y las lunas de miel. A cambio, los amaneceres son fríos en la cubierta del barco y en el desierto, el mar Rojo pide neopreno corto y a final de mes puede levantarse algún día de polvo. Si reservas con tiempo, es el mes que eligen quienes ya han estado.
Por qué febrero es el mes que eligen quienes ya conocen Egipto
Hay dos Egiptos en invierno. El de las fiestas, con los aeropuertos llenos y las galas de los barcos, y el de febrero, más silencioso. Quien viene por primera vez apunta a Navidad o a Semana Santa. Quien vuelve, o quien ha preguntado a alguien que vive aquí, apunta a febrero.
Es el último mes con el invierno completo. Tardes de manga corta en Luxor, noches que piden chaqueta, ningún golpe de calor en el Valle de los Reyes. Y es el mes en que la luz, por el sol bajo y la ausencia de calima, hace que los relieves de Karnak parezcan recién tallados.
La demanda sigue alta porque el invierno europeo empuja, pero baja un escalón respecto a enero. Los grupos de fin de año se han ido y los de Semana Santa no han llegado. Queda un mes más tranquilo en los templos y con algo más de margen para elegir barco. Si dudas entre los dos meses de invierno, en la guía de viajar a Egipto en enero tienes el contraste: enero es más frío por la mañana; febrero es más luminoso y más estable. El año entero está comparado en cuál es la mejor época para viajar a Egipto.
La luz de febrero, la mejor del año para fotografiar Egipto
Si hay una razón por la que los fotógrafos que conocemos vuelven en febrero, es esta. El sol sigue bajo, las sombras son largas durante más horas y el aire está limpio de polvo. Los bajorrelieves necesitan luz rasante: en verano el sol de mediodía los aplana. En febrero, a las nueve de la mañana, cada figura tiene volumen.
Los momentos que un guía privado programa en febrero, en el orden en que salen mejor:
- El amanecer sobre la orilla oeste de Luxor desde el globo, con la niebla baja del río.
- La primera hora en Abu Simbel, cuando la fachada recibe el sol de frente y no ha llegado el grueso de los autobuses.
- Filae desde la barca a media tarde, con el templo reflejado en el agua.
- La sala hipóstila de Karnak en la última hora de la tarde, con el sol entrando en horizontal entre las columnas.
- Las pirámides desde el mirador de Giza a media tarde, con el sol a la espalda.
Las tumbas del Valle de los Reyes tienen luz artificial, así que van a media mañana y las horas de sol rasante se reservan para los templos al aire libre. Lo que se puede fotografiar y lo que no en cada recinto está en nuestros consejos de fotografía en Egipto.
El tiempo en febrero, región por región
Egipto no tiene un clima, tiene cinco, y en febrero es cuando más se nota.
El Cairo y Giza
Días templados y mañanas frescas. Se visita en manga larga fina con una chaqueta ligera a mano, porque el viento del norte se cuela entre las pirámides. Alguna nube y algún chubasco corto son posibles, sobre todo en la primera quincena. Las noches piden abrigo ligero en una terraza sobre el Nilo.
Luxor y Asuán
Mediodías cálidos y secos, perfectos para caminar en el Valle de los Reyes o en Karnak sin buscar sombra. Los amaneceres son fríos, sobre todo en la orilla oeste y en la cesta del globo, con una diferencia clara entre las siete de la mañana y la una del mediodía. Asuán es un punto más cálida que Luxor.
Mar Rojo: Hurghada, Marsa Alam y Sharm el Sheikh
Sol casi garantizado y aire agradable, con viento algunos días. El agua está fresca: para un chapuzón no hace falta nada, para una hora de snorkel o dos inmersiones seguidas el neopreno corto se agradece. Quien va a tumbarse al sol lo tiene.
Desierto Blanco, Bahariya y Siwa
De día, la mejor temperatura del año para caminar entre las formaciones de tiza o las dunas. De noche, frío de verdad, cerca de cero en el Desierto Blanco. Es también el mes con el cielo más limpio para ver estrellas, y el frío es el precio.
Alejandría y el Delta
El mes más gris de la ciudad. Viento del mar, cielo cubierto algunos días y lluvia posible. Se visita bien porque la biblioteca y las catacumbas son interiores, pero no cuentes con sol en la Corniche.
Los rangos de todo el año, para compararlos con febrero, están en la guía de temperatura en Egipto mes a mes.
El 22 de febrero en Abu Simbel, la alineación solar
Dos veces al año, el 22 de febrero y el 22 de octubre, el sol entra al amanecer por la puerta del gran templo de Abu Simbel, recorre la sala y llega al santuario del fondo. Allí ilumina durante unos veinte minutos tres de las cuatro estatuas sentadas: Ramsés II, Amón y Ra Horajti. La cuarta, Ptah, dios del mundo subterráneo, se queda en sombra. Las fechas son fijas.
Lo que nadie cuenta antes de ir es lo que implica. Hay que estar en la explanada antes del amanecer, con frío, entre cientos de personas, y el paso por el santuario se hace en fila y rápido. Fuera, la explanada se convierte en una fiesta con música nubia y baile, y los hoteles de Asuán se llenan esa noche y la anterior.
Nuestra recomendación depende de lo que busques:
- Si el fenómeno es la razón del viaje, se reservan primero las dos noches de Asuán alrededor del 22 y el resto se construye a partir de ahí.
- Si te interesa el templo pero no la multitud, cualquier otro día del mes a primera hora da la misma luz rasante con una fracción de la gente.
- Si el 22 cae dentro de tu viaje por casualidad, lo tomamos como regalo y aligeramos el día siguiente.
El fenómeno, la historia del traslado y cómo se llega desde Asuán, por carretera o en vuelo, están en la página del festival del sol de Abu Simbel.
San Valentín, lunas de miel y por qué las dahabiyas se llenan en febrero
Febrero es el mes de las parejas en el Nilo. Se juntan el clima suave, la luz de la que hablábamos y el 14 de febrero en medio del calendario. Muchas parejas que se casan en otoño o en invierno eligen febrero para la luna de miel, y lo que se agota primero no es el hotel de lujo, es la dahabiya.
Una dahabiya es un velero de dos mástiles con entre seis y diez camarotes que navega entre Esna y Asuán, para en islas donde los barcos grandes no atracan y cena en cubierta bajo las estrellas. Con tan pocos camarotes, una boda la llena entera. En febrero, la semana del 14 y las dos siguientes son las primeras en desaparecer.
Lo que un viaje en pareja en febrero puede incluir:
- La cena en la cubierta de la dahabiya con manta y té caliente, con el río en silencio.
- La faluca al atardecer en Asuán, cuando el sol cae detrás de las dunas de la orilla oeste.
- Una noche en el desierto, en Bahariya o en el Desierto Blanco, con el cielo más limpio del año.
El orden de reserva: primero la dahabiya o el barco, después los hoteles pequeños de Asuán y de la orilla oeste de Luxor, y por último El Cairo y el mar Rojo. Los barcos y hoteles que funcionan para dos están en la guía de luna de miel en Egipto.
Amaneceres fríos: la cubierta del barco, el globo y el desierto
El error más repetido de febrero tiene nombre: la maleta de verano. La gente lee Egipto, piensa en sol y aterriza con pantalón corto para un amanecer a siete grados en la cubierta del barco. Las horas frías son la salida del barco a las siete, la cesta del globo a las seis y el campamento del desierto a las cinco. A la una del mediodía, en esos mismos sitios, se está en manga corta.
La solución no es abrigo pesado, es capas. Lo que metemos nosotros en la maleta en febrero:
- Forro polar fino y cortavientos ligero, que juntos resuelven cualquier amanecer del Nilo.
- Un gorro fino y un pañuelo grande, que sirve para el frío, el sol del mediodía y el polvo si se levanta.
- Calcetines gruesos y una segunda capa para las piernas solo si vas a dormir en el desierto.
- Bañador y sandalias, porque el sol de mediodía en cubierta invita aunque la piscina del barco esté fría.
- Protector solar y gafas: el sol de febrero es bajo pero quema igual.
Un detalle para quien va al globo: la cesta se calienta en cuanto el quemador funciona, así que el frío dura la espera en el campo de despegue, no el vuelo.
La cola de la temporada alta: cómo reservar febrero sin quedarte sin barco
Febrero sigue siendo temporada alta, pero es su tramo final. Dentro del mes hay tres picos de demanda que conviene conocer antes de fijar fechas:
- El fin de semana del 14 de febrero, con las dahabiyas y los cruceros pequeños llenos de parejas.
- Las noches del 21 y del 22 en Asuán, por la alineación solar de Abu Simbel.
- La semana de carnaval, que en España cae muchos años a finales de febrero y trae grupos y familias con niños a los barcos.
A eso se suman las vacaciones escolares de mitad de invierno de británicos y alemanes, en la segunda y la tercera semana. Por eso los cruceros del centro de febrero van tan llenos como los de enero, mientras que la primera semana y los últimos días del mes, salvo el 22 en Asuán, tienen más margen.
Lo que funciona: el barco o la dahabiya con dos o tres meses de antelación si quieres elegir camarote y cubierta; los hoteles y los vuelos internos, de El Cairo a Asuán o a Luxor, con cuatro a seis semanas. Las excursiones privadas con guía se organizan con menos margen, porque el equipo es nuestro. Qué significa cada temporada para la reserva está en temporada alta y baja en Egipto.
Si tus fechas son flexibles, la primera semana de febrero combina la calma de después de las fiestas con el mejor invierno. Si no, cualquier semana funciona, siempre que el barco se cierre pronto.
Polvo a final de mes y, algunos años, Ramadán
El jamsín, el viento del desierto, empieza propiamente en marzo, pero los primeros días de polvo pueden llegar en la última decena de febrero. No ocurre todos los años y suele ser un episodio de un día o dos: el cielo se pone amarillo, el viento sube, la visibilidad baja y el sol se ve como una moneda pálida.
Qué cambia en un día así:
- El globo de Luxor no vuela. Se recoloca en el siguiente amanecer si el itinerario lo permite.
- Los barcos pueden retrasar la navegación unas horas y algún vuelo interno puede sufrir retraso.
- Los templos siguen abiertos y las tumbas del Valle de los Reyes, al ser interiores, se visitan igual.
- En El Cairo es el día perfecto para el Gran Museo Egipcio o El Cairo copto, bajo techo.
Con una agencia local el orden del día se cambia esa misma mañana, y esa es la diferencia entre un día perdido y un día distinto.
Ramadán se adelanta unos once días cada año, así que algunos años cae en febrero y otros no; no damos fechas porque cambian. Si coincide, los templos y museos abren, a veces con horario más corto por la tarde, los barcos sirven con normalidad y las noches de El Cairo se llenan de faroles e iftar. Qué hacer y qué no delante de quien ayuna está en Ramadán en Egipto para turistas.
Un viaje a Egipto en febrero de 8 a 10 noches, día a día
Este es el esqueleto que más repetimos en febrero. Empieza por El Cairo, sube a Asuán en vuelo interno para hacer el Nilo río abajo y acaba en el mar Rojo. Si viajas alrededor del 22, el día de Abu Simbel se fija primero y el resto se mueve alrededor.
| Día | Dónde | Lo que febrero aporta ese día |
|---|---|---|
| 1 | Llegada a El Cairo | Noche fresca, cena en una terraza sobre el Nilo. |
| 2 | Giza, Saqqara y Menfis | Pirámides sin calor y luz baja de tarde en la escalonada. |
| 3 | Gran Museo Egipcio y El Cairo copto | Día de interiores, comodín si hay polvo o lluvia. |
| 4 | Vuelo a Asuán, Filae y faluca | Filae con luz dorada, faluca al atardecer con manta. |
| 5 | Abu Simbel al amanecer y embarque | Si es el 22, la alineación solar; si no, la fachada con poca gente. |
| 6 | Kom Ombo y Edfu desde el barco | Cubierta a mediodía en manga corta, amanecer con forro polar. |
| 7 | Luxor, orilla oeste al amanecer | Globo con aire en calma, Valle de los Reyes sin calor. |
| 8 | Karnak y traslado a Hurghada | Karnak en la última luz, carretera al mar Rojo de noche. |
| 9 y 10 | Mar Rojo | Sol de invierno, snorkel con neopreno corto y regreso. |
Con 8 noches se recorta el mar Rojo a una noche o se vuelve desde Luxor. Con 10 se añade una noche en el desierto o un segundo día en Asuán para el poblado nubio. Con menos de 8, en febrero recomendamos dejar el mar Rojo para otro viaje: la luz del mes se merece dos amaneceres en la orilla oeste.
Preguntas frecuentes
¿Hace frío en Egipto en febrero?
A ciertas horas, sí. Los amaneceres en la cubierta del barco, en el globo de Luxor y en el desierto son fríos y piden forro polar y cortavientos. A mediodía, en Luxor y Asuán se está en manga corta, y en El Cairo con manga larga fina. El único frío real es el del desierto por la noche, sobre todo en el Desierto Blanco, donde hace falta saco de invierno y gorro.
¿Puedo ver la alineación solar de Abu Simbel si viajo en febrero?
Sí, siempre que estés en Abu Simbel al amanecer del 22 de febrero, que es una fecha fija. Hay que dormir en Asuán la noche anterior, salir de madrugada y aceptar mucha gente y frío en la explanada. Si el fenómeno es el motivo del viaje, esa noche se reserva primero. Si prefieres el templo tranquilo, cualquier otro amanecer del mes da la misma luz sobre la fachada con una fracción de visitantes.
¿Se puede uno bañar en el mar Rojo en febrero?
Sí, con matices. El sol está casi garantizado y la playa se disfruta, pero el agua está fresca y algunos días sopla viento en la costa. Para un baño corto no hace falta nada. Para una salida de snorkel de una hora o dos inmersiones seguidas, el neopreno corto se agradece y los centros lo tienen. Marsa Alam y el sur tienen el agua un punto más templada que Hurghada o Sharm.
¿Febrero es temporada alta en Egipto?
Es el tramo final de la temporada alta. Los barcos del centro del mes, alrededor del 14 de febrero, de la alineación de Abu Simbel y de la semana de carnaval, se llenan como en enero. La primera semana y los últimos días tienen más margen. Para elegir camarote y cubierta, el barco se cierra con dos o tres meses de antelación; hoteles y vuelos internos, con cuatro a seis semanas.
¿Qué pasa si coincide con Ramadán o con un día de polvo?
Ninguna de las dos cosas arruina el viaje si hay quien reordene el día. En Ramadán los templos abren, a veces con horario más corto por la tarde, y las noches de El Cairo se vuelven muy animadas. Un día de polvo, más probable en la última decena del mes, suspende el globo y puede retrasar la navegación, pero las tumbas y los museos se visitan igual. Con una agencia local, el orden se cambia esa misma mañana.
¿Es buen mes para una luna de miel o para San Valentín en el Nilo?
Es el mejor del invierno para ir en pareja: clima suave, luz limpia y el 14 de febrero en el centro del calendario. Lo que más se pide es la dahabiya, un velero con muy pocos camarotes que navega entre Esna y Asuán y cena en cubierta. Se agota antes que cualquier hotel, así que se reserva primero. Después, los hoteles pequeños de Asuán y de la orilla oeste de Luxor, y por último El Cairo y el mar Rojo.
Febrero es el mes de quienes conocen Egipto, y ahora lo conoces tú
Cuéntanos qué fechas de febrero tienes, con quién viajas y si el 22 en Abu Simbel o el 14 en el Nilo entran en tus planes. Te decimos qué barcos y dahabiyas quedan con plaza y te pasamos el presupuesto.

