El templo de Filae es un santuario dedicado a la diosa Isis, hoy en la isla Agilkia, cerca de Asuán. La UNESCO lo desmontó y trasladó piedra a piedra entre 1977 y 1980 para salvarlo de las aguas de la presa de Asuán. Se visita en lancha y suele ser escala de los cruceros por el Nilo.

Hay pocos lugares en Egipto donde el viaje empiece antes de llegar. Para conocer el templo de Filae tienes que subir a una lancha de motor en el embarcadero de Shellal, al sur de Asuán, y cruzar un brazo del Nilo de unos diez minutos. Y entonces, cuando el santuario aparece flotando sobre el agua entre palmeras, entiendes por qué los antiguos lo llamaban la perla del Nilo. Lo que casi nadie sabe es que el templo que estás viendo no esta donde se construyó: lo movieron entero de una isla a otra para que no se lo tragara el agua.
Esta guía la escribimos como agencia local en Egipto, con guías egiptólogos titulados que llevan viajeros a Filae cada semana del año. Aquí tienes la historia de la diosa Isis, el relato completo del traslado que la UNESCO orquestó en los años setenta, como se visita de verdad hoy, la verdad sobre el espectáculo de luz y sonido y como encaja Filae en un crucero por el Nilo o en una jornada de excursiones desde Asuán. Sin relleno y sin inventos.
Filae no era un templo cualquiera. Era el gran centro de culto de Isis, la diosa más amada del panteón egipcio y, con el tiempo, de todo el Mediterráneo. Para entender por que este lugar concreto era tan venerado, hay que conocer el mito que lo sostiene.
Según la religión egipcia, Isis era la esposa del dios Osiris, rey justo asesinado y descuartizado por su hermano Set. Isis recorrió Egipto recogiendo los pedazos del cuerpo de Osiris, lo recompuso y, con su magia, lo devolvió a la vida el tiempo justo para concebir a Horus, el dios halcón que vengaría a su padre. De ese relato nació la imagen de Isis como diosa de la maternidad, la fidelidad, la magia y la resurrección: una madre que protege y que, literalmente, vence a la muerte.
La tradición situaba cerca de Filae la isla de Biga, donde se creía enterrada una de las reliquias de Osiris. Por eso esta franja del Nilo, justo en la frontera del Egipto faraónico, se convirtió en uno de los santuarios más frecuentados del país. Lo curioso es su fecha: el grueso del templo que ves hoy lo levantaron los Ptolomeos y los emperadores romanos, no los faraones clásicos. Filae fue, de hecho, el último lugar donde se práctico la religión del Antiguo Egipto, hasta que el emperador Justiniano ordenó cerrarlo hacia el año 537. Casi cuatro mil años de culto ininterrumpido terminaron aquí.
Esta es la parte que más sorprende a nuestros viajeros. El templo de Filae que visitas no está en su sitio original. Estaba en la isla de Filae, un poco más al sur, y hoy se levanta en la isla vecina de Agilkia. Lo movieron entero. Y la razón tiene que ver con el agua.
El problema empezó en 1902, con la construcción de la primera presa de Asuán. A partir de entonces, la isla de Filae pasaba buena parte del año parcialmente inundada: durante décadas los turistas visitaban el templo en barca, remando entre las columnas con el agua a media altura. Pero el golpe definitivo llegó con la gran presa de Asuán (la presa Alta), terminada hacia 1970. Su embalse, el lago Nasser, iba a dejar la isla de Filae sumergida de forma permanente. El templo de Isis, sin más, desaparecía bajo el Nilo para siempre.
La solución fue una de las hazañas de ingeniería más asombrosas del siglo XX. Entre 1977 y 1980, dentro de la gran campaña internacional impulsada por la UNESCO para salvar los monumentos de Nubia (la misma que rescato Abu Simbel), los técnicos rodearon la isla de Filae con una ataguía, vaciaron el agua, numeraron y desmontaron unos 40.000 bloques de piedra y los volvieron a montar, uno a uno, en la isla de Agilkia, a unos 500 metros. Incluso remodelaron Agilkia para que se pareciera al perfil de la isla original. El resultado es tan preciso que hoy es imposible adivinar que el templo fue desarmado y rearmado.
Cuando un guía te cuenta esto delante de las columnas, la visita cambia de significado. No estás mirando solo un templo antiguo: estás mirando un templo antiguo que la humanidad decidió salvar entre todos. Es la misma epopeya que vive quien hace la excursión de un día a Abu Simbel desde Asuán, los dos grandes rescates nubios que cualquier viaje a la zona debería incluir.
Filae es un conjunto compacto pero lleno de detalle, y se recorre con calma en una hora larga. Esta es la secuencia que seguimos con nuestros viajeros para no perderse lo importante:
Un consejo de quien lo visita cada semana: pídele a tu guía que te señale los relieves del ciclo de Osiris y los grafitis coptos. A simple vista pasan desapercibidos, y son justo lo que convierte Filae de un templo bonito en una historia que se entiende.
Filae es uno de los pocos templos de Egipto que se puede visitar de noche, y la experiencia merece un párrafo aparte. Tras el cierre diurno, el recinto se transforma en escenario para un espectáculo de luz y sonido de unos 60 a 75 minutos: se ilumina el templo de Isis, el quiosco de Trajano y los pilonos mientras una narración cuenta la historia de Isis y Osiris y el público avanza por el conjunto. La travesía en lancha en la oscuridad, con el templo apareciendo iluminado sobre el agua negra, es por si sola un recuerdo de viaje.
Nuestra opinión honesta, después de verlo decenas de veces: la narración es de estilo clásico y solemne, no esperes proyecciones modernas en 3D. Pero el efecto de las luces sobre el quiosco de Trajano reflejado en el Nilo tiene una fuerza que la visita diurna no da. Lo recomendamos si pasas la noche en Asuán y quieres una segunda mirada al lugar. Hay pases en varios idiomas según el día, así que conviene confirmar el horario en español de la semana de tu visita antes de comprar.
Filae está a unos 12 kilómetros al sur del centro de Asuán, junto a la antigua presa. La entrada al recinto se paga en libras egipcias en la taquilla del embarcadero de Shellal, y la lancha hasta la isla es un coste aparte que se acuerda con los barqueros. Estos son los puntos clave:
| Concepto | Detalle | Aprox. en USD |
|---|---|---|
| Entrada al recinto del templo | Se paga en EGP en la taquilla de Shellal | desde $8 |
| Lancha de ida y vuelta a la isla | Tarifa por barca, se reparte entre los pasajeros | desde $10 |
| Espectáculo de luz y sonido (nocturno) | Entrada aparte, sesión de 60 a 75 mín | desde $15 |
| Excursión a Filae con guía desde Asuán | Transporte, lancha y egiptólogo en español | consultar por WhatsApp |
Precios orientativos verificados en junio 2026. La entrada y la lancha se pagan en efectivo; lleva libras egipcias porque el datáfono falla a menudo y los barqueros no aceptan tarjeta.
Filae rara vez se visita solo: es una de las grandes paradas de Asuán, junto con la presa Alta, el obelisco inacabado y los templos de Abu Simbel. La mayoría de nuestros viajeros lo conoce de una de estas dos formas, y las dos funcionan muy bien:
Filae suele ser una de las visitas del día de Asuán en los cruceros entre Asuán y Luxor de 5 días y 4 noches. Desde $755.
Filae se combina con la presa Alta y el obelisco inacabado en media jornada, con guía egiptólogo en español.
El otro gran monumento rescatado del agua. Ideal para entender la campaña nubia completa. Desde $129.
Si todavía estás decidiendo como conocer el sur de Egipto, nuestro crucero por el Nilo es la forma más cómoda de encadenar Filae, Kom Ombo, Edfu y Luxor sin cambiar de hotel cada noche. Somos agencia local en Egipto, sin intermediarios, y todos nuestros guías son egiptólogos titulados que hablan español.
Se trasladó porque las presas de Asuán iban a dejarlo sumergido bajo el Nilo. La gran presa de Asuán, terminada hacia 1970, creó el lago Nasser, que habría inundado de forma permanente la isla de Filae. Entre 1977 y 1980, la UNESCO desmontó unos 40.000 bloques y los rearmó en la isla vecina de Agilkia. Precios y visitas verificados en junio 2026.
El templo de Filae estaba dedicado a la diosa Isis, esposa de Osiris y madre de Horus, venerada como diosa de la magia, la maternidad y la resurrección. Filae fue su gran centro de culto y el último santuario donde se práctico la religión del Antiguo Egipto, hasta que el emperador Justiniano ordenó cerrarlo hacia el año 537.
Se visita tomando una lancha de motor en el embarcadero de Shellal, al sur de Asuán, en una travesía de unos diez minutos hasta la isla Agilkia. La entrada al recinto se paga en libras egipcias y la lancha es un coste aparte que se acuerda con los barqueros. Conviene fijar con ellos la hora de regreso.
El templo de Filae se levanta hoy en la isla de Agilkia, en el Nilo, a unos 12 kilómetros al sur del centro de Asuán y cerca de la Primera Catarata. Su emplazamiento original era la isla de Filae, un poco más al sur, de donde se trasladó piedra a piedra en los años setenta para salvarlo de las aguas del lago Nasser.
El espectáculo de luz y sonido dura entre 60 y 75 minutos e ilumina el templo de Isis y el quiosco de Trajano mientras narra la historia de Isis y Osiris. La narración es de estilo clásico, no un show en 3D, pero la travesía nocturna en lancha y el templo iluminado sobre el agua tienen mucha fuerza. Lo recomendamos si pasas la noche en Asuán.
Calcula una hora y media en total: unos diez minutos de lancha por trayecto y una hora larga dentro del recinto para recorrer el pilono, el templo de Isis y el quiosco de Trajano con contexto. Lo ideal es ir a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los grupos de cruceros y antes del calor fuerte de Asuán.
En la mayoría de cruceros por el Nilo entre Asuán y Luxor, Filae forma parte de las visitas del día de Asuán, junto con la presa Alta y el obelisco inacabado. Conviene confirmar el itinerario concreto antes de reservar. En nuestros cruceros con guía egiptólogo en español Filae va incluido en el programa de Asuán.
La isla de Filae es el emplazamiento original del templo, hoy sumergida bajo el lago Nasser. La isla Agilkia es la isla vecina, más alta, a la que se trasladó el templo entre 1977 y 1980 para salvarlo del agua. Por eso, aunque todos lo llamamos templo de Filae, lo que se visita esta físicamente sobre Agilkia.
Entrada gestionada, lancha incluida, transporte privado desde Asuán y un guía titulado que convierte un templo precioso en la historia de Isis y del rescate más asombroso del Nilo. Escríbenos y en minutos tienes tu cotización para Asuán o tu crucero completo, sin compromiso.
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